Alferecía: a propósito de 'El Viaje del Parnaso'

Alferecía es lo que provocan algunas nuevas lecturas de los clásicos; y bostezos algunas de las representaciones arraigas en la mas rancia tradición. Entre los uniformes del III Reich y los decorados de cartón piedra resulta difícil decidirse. Al menos siempre nos queda el verso, se dice uno. Error. Hay que simplificar el lenguaje, adaptarlo a nuestra contemporaneidad, que dirían los políticamente correcto, para ampliar el espectro de los posibles receptores, dicen. ¿De verdad son tan universales y atemporales los clásicos? Al final va a resultar que es una desventaja . Y no he hablado aún de la finalidad pedagógica. Medea, la extranjera, la fraticida, la traicionada vengadora asesina de sus hijos, convertida en reflejo del desprecio que sufre el extranjero en nuestra sociedad. Suenan en el teatro melodías de otras culturas, la danza se mezcla con el texto, la escenografía es novedosa, el juego de luces otorga una plasticidad a la puesta en escena..., pero ¿tiene sentido?. Esas cabezas cortadas. Por eso da gusto, por una vez, ir a ver teatro clásico y verlo.
Es lo que ocurre con 'El Viaje del Parnaso' de Miguel de Cervantes, que se representa estos días en el Teatro Pavón de Madrid. El montaje, dramatización del poema cervantino con la inclusión de textos de El Quijote y de otras piezas del autor, como 'Pedro de Urdemalas' o 'La Galatea', nos relata mediante el humor y la ironía, el peregrinaje imaginario del autor al mítico monte, donde viven las musas «en busca de la gracia poética». Por el camino se encuentra con Mercurio, a quien pide ayuda para reunir un ejército de poetas que luche contra la invasión de poetastros infames que amenazan el monte. Una vez conseguidos sus compañeros de viaje emprenden navegación por el Mar Mediterráneo en un barco construido con diversos materiales líricos, dispuestos a comenzar una batalla en defensa del auténtico arte, combate que conseguirán ganar en una sin par lucha cuyas armas serán «novelas, rimas, breviarios y demás elementos de la Literatura». Como premio, los valientes escritores recibirán un magnífico agasajo por parte de Apolo que, además, dará una carta al creador de 'El Quijote' «con ciertas recomendaciones para los poetas españoles».
Sin escenografías espectaculares, sin sesudas reinterpretaciones, con la riqueza del contenido y de la lengua intacta (son casi dos horas de tercetos encadenados endecasilabos cargados de metáforas y referencias clásicas), la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha montado un espectáculo en que los títeres, el mimo y el juego de personajes convierten este poema cervantino en una bella aventura sazonada con música en directo y el sentimiento del verso bien declamado. Un placer. Un placer, siempre y cuando uno ame la lengua y los juegos de la construcción poética. Un placer, siempre y cuando uno no confunda espectáculo con espectacularidad. Un placer, siempre y cuando uno esté dispuesto a permanecer atento y no busque el simple adomercimiento de los sentidos.

Autor: Miguel de Cervantes. Versión de Ignacio García May
Compañía: Cía. Nacional de Teatro Clásico
Director: Eduardo Vasco
Intérpretes: Gabriel Garbisu, José Luis Alcobendas y Francisco Rojas
Precios: 18 euros.
Venta anticipada: taquilla de 11 a 18 h.; en www.servicaixa.com; www.teatroclasico.mcu.es; y en el tel. 902 33 22 11
Horarios: M y D a las 19 h. X a S a las 20 h. Jueves día del espectador.
Fecha de estreno: 09/01/2007
Hasta el: 11/02/2007
Teatro: Pavón (Compañía Nacional de Teatro Clásico)
http://teatroclasico.mcu.es/




